Conoce los personajes principales de la telenovela Mi rival, historia protagonizada por Sebastián Rulli, Ela Velden y Alejandra Barros, producida por Carmen Armendáriz Pardo.
Gran estreno el 20 de abril de 2026, horario de transmisión de lunes a viernes 21:30 horas por Las Estrellas.
CONOCE LOS PERSONAJES DE LA TELENOVELA MI RIVAL
RENATO TIRADO (SEBASTIÁN RULLI)
Es un hombre que no pasa desapercibido. Su porte recio, mirada penetrante y presencia imponente lo convierten en una figura de respeto en cualquier entorno.
Nació y creció en las calles de la Ciudad de México, sobreviviendo como pudo desde muy joven. En su infancia, fue parte de una pandilla, donde desarrolló una inteligencia aguda y una capacidad innata para enfrentar cualquier adversidad.
Su vida cambió cuando, a los 11 años, se enfrentó y le ganó al temible Hilario Sánchez “El Trenza”, el jefe de su propia pandilla, cuando defendió a un niño al que El Trenza intentó secuestrar en la calle. Ese niño era Luis Ernesto Rodríguez, hijo de Gustavo Rodríguez, un poderoso empresario azucarero de San Luis Potosí.
Gustavo, al presenciar la valentía del pequeño Renato, vio en él un potencial que podía moldear a su conveniencia y lo llevó consigo a su hacienda. Desde ese momento, Renato fue criado en un mundo completamente distinto, pero sin olvidar jamás sus raíces.
Gustavo le dio educación y un sitio en su hacienda, pero nunca lo trató como un hijo, sino como un aprendiz destinado a servirle. Aprendió a moverse en el mundo de los negocios y en el campo con la misma facilidad con la que antes se movía en las calles.
Su formación fue estricta, basada en la disciplina y la obediencia. Sin embargo, su lealtad hacia Gustavo es una mezcla de gratitud y deuda, pues, aunque le salvó de una vida difícil, también lo convirtió en su peón.
Es sumamente trabajador y apasionado por su labor en la hacienda. Como ingeniero agrónomo, es un experto en producción y comercialización del azúcar, convirtiéndose en una pieza clave dentro del negocio de Gustavo Rodríguez.
Sin embargo, cuando llega a trabajar a la Hacienda Cruz, enviado por Gustavo, se enfrenta al reto de sacar adelante la producción de caña y a un reto mayor, mantenerse al margen de sus sentimientos hacia Paloma y Bárbara.

BÁRBARA CRUZ (ELA VELDEN)
Nació y creció en un mundo de privilegios materiales, pero con una ausencia emocional marcada. Hija de Porfirio Cruz y Paloma García, fue criada en un ambiente de comodidad, pero también de distancia afectiva.
Desde joven, Bárbara demostró ser una mujer inteligente, determinada y con una visión clara de lo que quería en la vida. Al graduarse de la Universidad, estaba a punto de comenzar a trabajar en un proyecto para impulsar la artesanía mexicana a nivel global, algo que la apasionaba profundamente. Sin embargo, sus planes se ven interrumpidos cuando su padre, gravemente enfermo, le exige regresar y trabajar en la hacienda.
Su llegada al mundo rural es un choque de realidades. Acostumbrada a la vida citadina, las comodidades y la autonomía, se encuentra de pronto en un entorno dominado por hombres de mentalidad conservadora y costumbres arraigadas. Es en este nuevo contexto donde su carácter fuerte y su espíritu de lucha se ponen a prueba. Aunque inicialmente rechaza la idea de involucrarse en la producción de azúcar, poco a poco se da cuenta de que no puede huir de su legado y decide enfrentar el desafío con la determinación que la caracteriza.
Su padre fue la figura más constante en su vida. A pesar de la distancia física, siempre se sintió amada y protegida por él. Su relación con Porfirio es cálida y de confianza, lo que la hace regresar sin dudar cuando se entera de su enfermedad. Aunque al principio se resiste a la idea de tomar un rol en la hacienda, la presión de su padre y el deseo de hacerle honor la obligan a quedarse.
La relación con su madre es compleja, Bárbara siempre sintió que Paloma la alejó por voluntad propia, sin entender que su madre solo quería darle oportunidades que ella nunca tuvo. Cuando Paloma intenta controlarla y alejarla de Renato, su relación se deteriora aún más. El momento más crítico llega cuando Bárbara descubre que su madre también ama a Renato, lo que la llena de rabia y resentimiento.

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PALOMA GARCÍA (ALEJANDRA BARROS)
Es una mujer de gran belleza y elegancia innata, pero su vida no siempre estuvo rodeada de lujos. Quedó huérfana en la adolescencia, heredando no solo el dolor de la pérdida, sino también la extrema pobreza y las deudas de su padre. Fue acogida por su tía Chelo.
Desde muy joven, Paloma entendía que su vida no le pertenecía. Su tía Chelo la orilla a casarse con Porfirio Cruz, un hacendado 20 años mayor que ella, quien la trató con bondad y le ofreció estabilidad, pero nunca despertó en ella un amor real.
Aunque su vida material mejoró, su corazón permanecía vacío. Se convirtió en la esposa de un hombre poderoso, pero no conoció lo que era el amor ni la pasión. Sus años de matrimonio fueron de resignación, dedicándose a cumplir con su papel de madre y esposa ejemplar, sin permitirse siquiera soñar con otra vida.
Renato representa lo prohibido y lo inalcanzable. Desde que lo conoció en la feria de San Luis Potosí, sintió por él algo que nunca había experimentado: un deseo genuino, profundo y desesperado. Con él no había obligaciones, ni deudas, ni pactos forzados. Renato despertó en ella la mujer que había quedado enterrada bajo el peso de su vida matrimonial.
El destino les juega una mala pasada cuando Renato aparece en su hacienda como el hombre en quien su esposo confiará para manejar sus tierras. Incapaz de lidiar con lo que siente, Paloma se debate entre su deber como esposa y la atracción que la consume. Pero lo peor llega cuando se da cuenta de que no solo ella se ha fijado en Renato: su propia hija también lo ama.
Su hija es su mayor orgullo y también su mayor dolor. Crió a Bárbara con la firme convicción de que no repetiría su historia, asegurándose de que tuviera oportunidades que ella nunca tuvo. Por eso, la envió lejos, a los mejores internados, a la mejor educación, a una vida que la hiciera fuerte e independiente. Sin embargo, esa decisión creó una barrera entre ellas. La relación entre ambas se deteriora cuando Paloma ve en su hija a su mayor rival en el amor.

GUSTAVO RODRÍGUEZ (ARTURO PENICHE)
Es un hombre que ha construido su fortuna a base de ambición, astucia y una ética de negocios sin escrúpulos. Nació en una familia de hacendados, pero a diferencia de Porfirio Cruz, no se conformó con mantener lo heredado: quería expandirse, monopolizar y dominar el mercado azucarero. Desde joven entendió que el verdadero poder no radicaba solo en la tierra, sino en el control absoluto de la producción y la distribución.
Su reputación en San Luis Potosí es la de un empresario de éxito, pero quienes lo conocen bien saben que detrás de su fachada de hombre de negocios respetable hay un estratega despiadado, capaz de cualquier cosa para obtener lo que quiere. Su habilidad para manipular a la gente lo ha convertido en un enemigo peligroso, pero también en un aliado que muchos prefieren no contrariar.
La enfermedad de Porfirio le brinda la oportunidad perfecta para ejecutar su plan, de apropiarse de la hacienda Cruz y consolidar su monopolio azucarero. Por eso lo convence de contratar a Renato, con fiando con que, con el tiempo, podrá usarlo para controlar la empresa desde adentro.
Su hijo Luis Ernesto es su mayor decepción. Gustavo siempre quiso que él siguiera sus pasos en los negocios, pero su falta de interés y su estilo de vida despreocupado lo frustran enormemente. Aunque lo mantiene dentro de la empresa, ha dejado de confiar en que algún día se convierta en su heredero ideal. Por eso, ha puesto más esperanzas en Renato, a quien ve como el hombre que su hijo nunca pudo ser.

ROSARIO GARCÍA “TÍA CHELO” (ANA BERTHA ESPÍN)
La tía Chelo, cuyo nombre real es Rosario García, es una mujer de origen humilde y madre soltera que ha trabajado toda su vida para sobrevivir y sacar adelante a su hija. Hermana del difunto padre de Paloma, se hizo cargo de ella cuando quedó huérfana y desde entonces asumió un papel maternal.
Desde joven, Chelo entendió que en la vida solo hay dos opciones: adaptarse o ser devorado por las circunstancias. Esto la llevó a tomar decisiones difíciles, muchas de ellas cuestionables, pero siempre con la firme convicción de que eran por el bien de los suyos. Su mentalidad práctica y su capacidad de maniobra en situaciones adversas la convirtieron en una mujer astuta, que sabe leer a las personas y aprovechar las oportunidades.
Chelo tiene una relación distante pero observadora con Luis Ernesto. Aunque no interactúan con frecuencia, ella lo ve como el hijo de una familia poderosa que nunca tuvo que luchar por nada en la vida.
Le preocupa profundamente la relación entre Luis Ernesto y María porque cree que él solo busca aprovecharse de su hija para divertirse. Sabe que la familia de Luis Ernesto jamás aceptaría a María como pareja, y por ello, teme que su hija termine herida cuando él decida alejarse por presión social o por simple capricho.
Lopecito tratará de conquistar a Chelo, con su nobleza y gran sentido del humor. Aunque Chelo finge no prestarle atención y muchas veces lo trata con dureza, en el fondo disfruta de su compañía y persistencia.

GEORGINA RODRÍGUEZ (MARTHA JULIA)
Proviene de una familia de abolengo en San Luis Potosí. Desde joven, fue educada con la mentalidad de que su estatus social debía mantenerse intacto, y para ello, su papel como esposa y madre era fundamental. Se casó con Gustavo Rodríguez no solo por amor, sino por la conveniencia de unir dos linajes poderosos. Desde entonces, su vida ha girado en torno a proteger el apellido Rodríguez y asegurarse de que su familia siga ocupando un lugar privilegiado en la sociedad.
Con el tiempo, Georgina se ha convertido en una mujer rígida, con valores tradicionales y una visión elitista de la vida. Su mundo se basa en apariencias, influencias y conexiones estratégicas. Considera que su deber es moldear a su hijo, Luis Ernesto, para que continúe con el legado familiar, pero su mayor frustración es que él no responde a sus expectativas.
Georgina siempre ha despreciado a Renato porque conoce su origen humilde y su pasado en las calles. Nunca ha comprendido por qué su esposo, Gustavo, le ha dado tantas oportunidades a alguien que, a su parecer, nunca podrá estar a la altura de su familia. Sin embargo, más allá de su desprecio, lo que realmente le molesta es la cercanía que Renato tiene con su hijo y la admiración que Gustavo le profesa.
Georgina es plenamente consciente de que su esposo ve en Renato al hijo que Luis Ernesto nunca llegó a ser: fuerte, ambicioso y determinado. Su relación con Gustavo es una alianza tanto como un matrimonio. Aunque alguna vez lo amó, con los años su relación se ha basado más en intereses compartidos que en afecto genuino. Luis Ernesto es su mayor orgullo y su mayor decepción. Desde pequeño, Georgina ha intentado inculcarle los valores que considera esenciales: ambición, disciplina y un sentido de deber hacia el apellido Rodríguez. Sin embargo, su hijo ha resultado ser un hombre despreocupado, más interesado en disfrutar la vida que en dirigir la empresa familiar.
Su obsesión por la imagen y el poder, la lleva a cometer errores estratégicos, especialmente cuando subestima a personas como María y Bárbara. A lo largo de la historia, enfrenta varias derrotas que la obligan a replantearse su papel en la familia Rodríguez.

PORFIRIO CRUZ (MARCO TREVIÑO)
Es un hombre de principios, forjado en el trabajo y la responsabilidad. Desde joven, asumió el manejo de la hacienda azucarera familiar tras la repentina muerte de su padre. Con esfuerzo y dedicación, logró convertir sus tierras en una de las productoras de caña de azúcar más respetadas de la región.
Su vida estuvo marcada por la tragedia cuando perdió a su esposa e hijo en el parto. Durante años, el dolor lo consumió, pero su sentido del deber hacia la hacienda y sus trabajadores lo ayudó a mantenerse en pie. Fue un hombre solitario hasta que conoció a Paloma, una mujer mucho más joven que él, que despertó en su corazón la esperanza de formar una familia.
A pesar de su diferencia de edad, Porfirio siempre trató a Paloma con respeto y devoción. Creía que, con el tiempo, ella aprendería a amarlo, aunque en el fondo supiera que su amor por ella nunca fue correspondido. Su mayor alegría fue el nacimiento de su hija, Bárbara, a quien convirtió en el centro de su mundo.
Aunque en su corazón siempre supo que Paloma nunca lo amó de la misma manera, se conformó con darle estabilidad y una vida digna. Le ofreció respeto, protección y una posición privilegiada, esperando que con el tiempo ella llegara a valorarlo. Sin embargo, nunca se permitió indagar demasiado en los sentimientos de su esposa, temiendo que la verdad fuera más dolorosa de lo que estaba dispuesto a aceptar.
Su hija es su mayor orgullo y su razón de vivir. A pesar de la distancia, Porfirio siempre buscó la manera de verla y mantenerse presente en su vida. Bárbara, por su parte, siempre fue más cercana a su padre y lo consideraba su mayor apoyo y guía.
Cuando su enfermedad se agrava, su única preocupación es el futuro de Bárbara. No quiere que su hija quede a la merced de las manipulaciones del mundo empresarial. Es por ello que decide traerla de vuelta a la hacienda, con la esperanza de que se involucre en los negocios familiares y pueda proteger el legado de la familia Cruz.

DALILAH FUENTES (CINTHIA APARICIO)
Es una mujer que ha sobrevivido a todo. Criada en San Luis Potosí en una familia humilde, aprendió desde joven a luchar por lo que quiere. Sin estudios formales, pero con una inteligencia aguda y una astucia innata, logró establecer “La Cantina del Sol”, un negocio respetado en el pueblo, que era de su abuelo y a su muerte quisieron quitárselo, pero ella luchó contra viento y marea para poder conservarlo y desde entonces lo maneja bajo sus propias reglas. Su historia es la de una mujer que nunca dependió de nadie y que construyó su propio camino en un mundo dominado por hombres.
Desde adolescente, Dalilah desarrolló un carácter fuerte y un humor ácido que le han permitido mantenerse firme en un entorno hostil. No teme decir lo que piensa ni enfrentarse a cualquiera que intente desafiarla. A pesar de su independencia, su mayor debilidad siempre ha sido Renato Tirado, el hombre que la salvó cuando era una adolescente y de quien ha estado enamorada toda su vida.
Antes de la llegada de Paloma y Bárbara, Dalilah fue amante de Renato. Aunque nunca tuvieron una relación seria, ella siempre creyó que, con el tiempo, él terminaría eligiéndola. Sin embargo, Renato nunca le prometió amor, lo que la mantiene en una eterna esperanza frustrada.

LUIS ERNESTO RODRÍGUEZ (EDWARD CASTILLO)
Nació en cuna de oro. Hijo único de Gustavo Rodríguez y Georgina, creció rodeado de privilegios, sin conocer las privaciones ni la necesidad de luchar por lo que tenía. Desde niño, se le facilitó todo: estudios en las mejores escuelas, acceso a un mundo de lujo y la certeza de que heredaría el imperio azucarero de su padre. Sin embargo, su personalidad siempre estuvo en marcado contraste con la de Gustavo.
Desde joven, Luis Ernesto demostró una actitud relajada y despreocupada, más interesado en los placeres de la vida que en el mundo de los negocios. Su padre intentó formarlo a su imagen y semejanza, pero Luis Ernesto nunca mostró su misma hambre de poder. Para él, la vida se trata de disfrutar, de vivir sin preocupaciones y de dejarse llevar por lo que le produce placer, en especial su gran pasión: los caballos de pura sangre.
Rosa, quien es una mujer fuerte y segura de sí misma, amiga cercana de Paloma, desde hace tiempo siente una atracción por Luis Ernesto. Aunque en un principio Luis Ernesto la ve solo como una amiga con la que puede pasar un buen rato, Rosa realmente se interesa en él.
Luis Ernesto disfruta de la compañía de Rosa y de su actitud desinhibida, pero nunca la ha tomado en serio como pareja. A medida que su historia avanza, Rosa comienza a darse cuenta de que Luis Ernesto no es capaz de corresponderle de la misma manera, especialmente cuando él empieza a involucrarse con María.
Su madre siempre lo ha consentido, pero también ha sido una influencia sofocante en su vida. Georgina es clasista y manipuladora, y aunque ama a su hijo, lo ha criado con la idea de que su apellido está por encima de todo.

MARÍA GARCÍA (MILDRED FEUCHTER)
Nació y creció en un entorno humilde en San Luis Potosí. Hija de la tía Chelo, una mujer trabajadora que siempre ha buscado el bienestar de su familia, María desde pequeña mostró una fuerte personalidad e independencia. A diferencia de su madre, que soñaba con un futuro más estable para ella a través del matrimonio o el trabajo convencional, María siempre supo que su destino estaba en la música.
Desde joven, su pasión por el canto la llevó a desafiar las expectativas de su familia y del pueblo. Empezó cantando en reuniones locales y poco a poco se hizo un nombre en las cantinas de la región.
Desde que Bárbara regresa de la ciudad, María y Bárbara desarrollan una amistad genuina basada en la confianza y el apoyo mutuo. Ambas comparten una fortaleza interna y una lucha contra las expectativas impuestas por la sociedad. Bárbara admira la independencia y valentía de María, mientras que María ve en Bárbara a una mujer que, aunque nació con privilegios, no teme enfrentarse a los desafíos de la vida.
Su relación se convierte en un refugio para ambas, donde pueden hablar sin miedo a ser juzgadas. Bárbara apoya a María en su lucha por su amor con Luis Ernesto. La diferencia de clases entre ellos es un obstáculo constante. María sabe que la familia de Luis Ernesto nunca la aceptará y se niega a convertirse en un capricho pasajero para él. Aunque lo ama, no está dispuesta a cambiar quién es para encajar en su mundo.

VICENTE LÓPEZ “LOPECITO” (JOSÉ DANIEL FIGUEROA)
Lopecito, cuyo nombre real es Vicente López, es un hombre sencillo y de buen corazón que ha vivido toda su vida en San Luis Potosí. Nació en una familia trabajadora y desde joven ha desempeñado diversos oficios en la comunidad, lo
que le ha dado una reputación de ser confiable y siempre dispuesto a ayudar. Aunque nunca tuvo grandes ambiciones económicas, es un hombre con valores sólidos y una alegría innata que lo hace querido por todos en el pueblo.
Su apodo “Lopecito” se lo ganó desde niño debido a su carácter afable y su tendencia a resolver problemas con una sonrisa en el rostro. Es un hombre que disfruta de las cosas simples de la vida y que no se deja afectar por las dificultades, siempre buscando el lado positivo de cada situación.
Lopecito siempre ha sentido un profundo respeto por Porfirio Cruz. Desde niño, comenzó a trabajar en sus tierras, donde aprendió de primera mano el valor del esfuerzo y la disciplina. Porfirio se convirtió en su mentor, enseñándole sobre el trabajo en el campo y la importancia de la lealtad y la justicia.
Cuando la salud de Porfirio comienza a deteriorarse, Lopecito se preocupa genuinamente por él y se convierte en un apoyo silencioso en la hacienda. Aunque no es un hombre de gran poder, Lopecito intenta proteger el legado de Porfirio a su manera, asegurándose de que sus trabajadores sean tratados con justicia y de que su hija, Bárbara, no quede desamparada ante los intereses de otros.
Desde hace años, Lopecito está enamorado de Chelo, aunque ella siempre lo ha rechazado con dureza. Él la admira profundamente, no solo por su fortaleza, sino porque sabe que detrás de su actitud rígida hay una mujer que ha tenido que luchar sola durante toda su vida. Lopecito nunca ha dejado de intentar acercarse a ella, pero siempre con respeto y paciencia.

RODRIGO MONTEMAYOR (VICENTE TAMAYO)
Proviene de una familia influyente de la Ciudad de México, con raíces en el mundo de los negocios de importación y comercio. Desde niño, fue educado en las mejores escuelas, rodeado de lujos y con la certeza de que su vida estaba trazada con éxito. Trabaja en la empresa familiar y tiene un futuro asegurado, pero su vida da un giro inesperado cuando conoce a Bárbara Cruz.
Rodrigo y Bárbara comenzaron a salir poco antes de que ella tuviera que irse a la Hacienda Cruz. Aunque no eran pareja formal, la conexión entre ellos era innegable. Rodrigo veía en Bárbara a una mujer diferente a las que solía conocer: fuerte, determinada e independiente, pero con un toque de dulzura que lo cautivó desde el primer momento.
Cuando Bárbara se marcha, él queda con la sensación de que su historia apenas comenzaba y decide buscarla para formalizar su relación. Al principio, Bárbara se alegra de verlo, porque representa una parte de su vida en la ciudad. Pero pronto se da cuenta de que él no pertenece a su nueva realidad. La tensión entre ellos aumenta cuando Rodrigo nota la atracción que hay entre ella y Renato y su seguridad empieza a tambalearse.
Por primera vez en su vida, Rodrigo siente que está perdiendo. En algún punto, Rodrigo confronta a Renato, dejándole claro que no lo considera un rival real y que no permitirá que Bárbara tome una decisión basada en un capricho.

PADRE EMILIANO (AXEL RICCO)
Sacerdote del pueblo. Emiliano es un hombre sencillo y con una sabiduría innata sobre la vida, la cual le permite ayudar a todos sus feligreses. Es empático y comprensivo. Tiene una naturaleza calmada y una profunda espiritualidad.
Es hermano de Chelo. Acompaña y guía moralmente a su familia en momentos difíciles, enfrenta dilemas al mantener equilibrada su responsabilidad espiritual con los conflictos familiares.

MANUELA GARRIDO (MERCEDES HERNÁNDEZ)
Manuela trabaja en la hacienda Cruz desde que era niña, porque sus papás también trabajaban ahí. La hacienda es su universo. Todo cambió cuando se casó el patrón Porfirio con la niña Paloma, y llegó Chelo, la tía de Paloma, a hacerse cargo de la hacienda, puesto que Manuela envidia, porque ella siempre pensó que iba a ser suyo. Con el paso de los años las 2 se han vuelto muy cercanas y se complementan bien en los quehaceres.
A Manuela le encanta el chisme, aunque sabe enterarse sin intrigar. Es muy querida por todos los que trabajan en la hacienda.

ROSA MARTÍNEZ (DIANA HARO)
Nació en una familia de prestigio en San Luis Potosí, dentro del mismo círculo social de los Rodríguez. Desde pequeña, fue criada con la idea de que debía hacer un matrimonio ventajoso y consolidar su posición dentro de la élite del estado. Aunque disfrutó de los privilegios de su clase, Rosa nunca fue una mujer conformista ni sumisa; al contrario, siempre ha sabido lo que quiere y ha estado dispuesta a luchar por ello.
Desde su juventud, sintió una atracción especial por Luis Ernesto Rodríguez, con quien compartió fiestas, reuniones familiares y eventos sociales. Para Rosa, Luis Ernesto siempre fue el candidato ideal para un matrimonio estable dentro de su círculo, y aunque él nunca le ha prometido nada, ella ha mantenido la esperanza de que, tarde o temprano, él se dará cuenta de que es la mujer perfecta para él.
Paloma es la mejor amiga de Rosa, su confidente y su mayor apoyo. Desde hace años han compartido una relación de complicidad y confianza, donde Rosa se siente libre de expresar sus miedos y ambiciones sin ser juzgada.
Luis Ernesto ha sido su objetivo romántico desde hace años. Aunque disfrutan de una relación de amistad y complicidad, él nunca ha mostrado la misma intensidad que ella en la relación. Para Rosa, Luis Ernesto es un hombre que solo necesita ser guiado en la dirección correcta, y está convencida de que ella es la mujer indicada para él.
Rosa lucha por mantener su lugar en la vida de Luis Ernesto, apoyada por su aliada Georgina Rodríguez. Pero con el tiempo, comienza a cuestionarse si realmente está enamorada de él o si solo está aferrándose a la idea de un futuro que la sociedad le impuso.

HILARIO SÁNCHEZ “EL TRENZA” (IKER MADRID)
Líder de la pandilla callejera Los Alacranes en la Ciudad de México, donde Renato pasó su niñez. Fue herido por Renato al defender éste a Luis Ernesto, perdiendo así liderazgo, prestigio y siendo encarcelado. Violento, rencoroso y manipulador. Tiene un fuerte deseo de venganza que domina todas sus acciones. Regresará a la vida de Renato para destapar su pasado. Su conflicto radica en la obsesión por vengarse de Renato. Esto lo lleva a aliarse con Gustavo, pero tras descubrir traiciones y manipulaciones termina buscando venganza contra ambos. La vida le muestra que vivir por venganza termina en autodestrucción.

BRAYAN LEÓN “EL BRAYAN” (JORGE CABALLERO)
Hombre de confianza de Gustavo que le hace los trabajos sucios. Odia y envidia a Renato porque, aunque Gustavo lo ayudó desde que era jovencito, nunca le dio todas las oportunidades que le dio a Renato, como pagarle una carrera, o prepararlo para ser algo más que un peón como lo es él.

GABINO ORTEGA EL PROFE (DANIEL MARTÍNEZ)
Maestro del pueblo, viudo, padre de Lupita. Estricto y protector en exceso. Tiene dificultades para adaptarse a la adolescencia de su hija. Lopecito y Chelo son sus amigos y confidentes. Aconseja a Lopecito en sus fracasos y avances amorosos con la tía Chelo. Su rigidez genera conflictos con su hija. Aprende a ser más flexible y abierto a los cambios generacionales.

GUADALUPE ORTEGA (CASSANDRA ITURRALDE)
Hija del “Profe” Gabino Ortega, a quien quiere mucho, pero por su edad, empieza a tener problemas generacionales con su padre. Mientras Gabino extraña a su “niñita”, Lupita quiere comerse el mundo, y tanto la tía Chelo como Lopecito, cada uno por su lado, ayudan al Profe a lidiar con el típico problema generacional. Por su parte, Lupita trata de ayudar a Lopecito para que la tía Chelo le haga caso.
Suele ser rebelde, soñadora y curiosa. Enfrenta desafíos propios de su edad. Su necesidad de libertad choca con la sobreprotección de su padre. Aprende a ser más responsable y comunicativa. Sentimentalmente empieza a conocer el amor en su relación con Santiago, panadero del Pueblo.
SAMUEL VARGAS (JUAN CARLOS REMOLINA)
Hermano de Georgina y cuñado de Gustavo Rodríguez, abogado y jefe de ventas de la comercializadora. Divorciado, no quiere compromisos. Es algo mujeriego y apoya a Gustavo en todo. Viaja mucho para cerrar los tratos de compra-venta del azúcar. Confidente de Gustavo y Georgina. Intenta siempre aconsejar a su sobrino Luis Ernesto pero en favor de sus padres. Pragmático y leal a Gustavo por conveniencia. Aunque inicialmente apoya ciegamente a Gustavo, comienza a cuestionarse sus métodos al enfrentar las consecuencias. Termina perdiendo influencia al ver el declive moral y económico de Gustavo.

ROBERTO “BETO” TERRAZAS (PATRICIO LABASTIDA)
Empresario musical, enamorado de María. Divertido, caballeroso, conoce muy bien su negocio. La quiere a la buena y trata de ayudarla en su carrera musical. Lucha por ganarse el corazón de María, pero finalmente reconoce que el verdadero amor no se puede forzar. Acepta con dignidad el amor de María hacia Luis Ernesto, valorando más su amistad que su interés romántico.

SANTIAGO VALDEZ (NICOLÁS POUS)
De origen humilde, trabaja en la panadería del pueblo, donde vive. Divertido, ligero, sincero. Le gustan las cosas simples. No le gusta pelear batallas que sabe que no va a ganar. Al igual que Lupita, se siente atraído por ella y los dos empiezan a conocer el amor.


